Buitre
Buitre comiendo de la mano
Buitre muy hambriento
Una directiva europea hace disminuir drásticamente sus recursosPor Chechu González
Desde que se descubrió el origen del mal de las vacas locas (unas formas de vida no estudiadas llamadas priones), a los buitres les va de mal en peor. Parece ser que dicha enfermedad se extendió a causa de unas malas prácticas ganaderas. En algún lugar de Europa los ganaderos vendían las reses muertas, algunas infectadas con priones, a redes comerciales que después de desinfectar la carne la incluían en piensos para animales. Al comer esos piensos infectados nuevos animales se contagiaban, pues la desinfección no afecta a los priones.
Para parar dicha rueda y cortarla de raíz, poniendo en valor así de nuevo la carne de los ganaderos europeos, la Comisión Europea decidió que todas las reses muertas debían ser incineradas, en un proceso supervisado por las administraciones locales.
En nuestra Comunidad es la DGA la que se encarga de la eliminación de los cadáveres, mediante la empresa Sirasa.
Y he aquí el problema. Al elaborar la directiva la Comisión no contó con los animales carroñeros, que se quedaron sin uno de sus principales recursos: los restos del ganado muerto y abandonado por los ganaderos.
La carne europea se vende ahora sin que ninguna duda pese sobre ella, pero los buitres, zorros, martas, fuinas y demás animales que vivían de la carroña se han quedado sin sustento y causan problemas . "Atacan" al ganado.
Los buitres no pueden atacar, porque no tienen picos ni garras preparados para ello, pero sí pueden "asustar" al ganado y hacer que muera , por miedo o por aplastamiento.
También se ha dado el caso de animales carroñeros que han empezado a devorar una res todavía viva, pero inmóvil por enfermedad (reses moribundas) o por otra circunstancia.
Es tanta el hambre que pasan los buitres que, como se puede apreciar en las fotos que acompañan esta noticia, hasta se acercan a los seres humanos en busca de comida.
Desde Medio Natural se intenta paliar esta situación mediante comederos en los que se depositan deshechos de matadero con los que se alimenta a los buitres, para que no estén tan desesperados como para "atacar", o espantar al ganado.
Se espera que la población de estas aves se estabilice conforme a los recursos de los que disponen en la naturaleza, es decir, sin los aportes ganaderos de antes, aunque quizás para ello deban pasar unos años.